Calle El Conde, Santo Domingo

Gran parte de la novela histórica El sueño del refugiado se desarrolla en la capital de República Dominicana, llamada Santo Domingo antes y después de la dictadura, pero cuyo nombre varió desde enero de 1936 hasta el año 1961, siendo conocida como Ciudad Trujillo.

La calle El Conde, una de las principales arterias de la zona colonial de Santo Domingo, tiene una destacada presencia en el libro, pues la gran mayoría de los protagonistas del mismo transitan por ella en algún momento del mismo.

Calle del Conde Ciudad Trujillo
Calle de El Conde, 1930

Sin embargo, el aspecto colonial que le aportan los elegantes edificios que se aprecian en la imagen dista en demasía de la realidad actual de esta calle, rodeada por infames almacenes de productos de toda índole y tiendas de recuerdos, desde las que los vendedores acosas a los transeúntes.

Uno de los medios de mayor prestigio en República Dominicana y fuente de investigación durante el proceso de creación del libro fue el diario Acento, del que comparto el siguiente enlace a su artículo sobre esta misma calle, escrito por Juan Llado, para aquellos que puedan tener interés en conocer el deterioro que ha sufrido esta emblemática vía a lo largo del último siglo.

En esta calle, por cierto, se encuentra ubicada La Cafetera, un local frecuentado en sus orígenes por las élites intelectuales del país y que aún permanece abierto.

«Por aquel entonces habían pasado ya más de trece años desde que en 1930, semanas antes de que la llegada del ciclón San Zenón devastara la capital dominicana, don Benito Paliza había decidido abrir este local, tratando de emular a las señoriales cafeterías de su España natal, convirtiendo a La Cafetera en el epicentro de la vida cultural dominicana, acogiendo la mayor parte de las tertulias artísticas y literarias de la ciudad.» (Fragmento capítulo 4 de El sueño del Refugiado)

La Cafetera Santo Domingo

El aspecto de La Cafetera, en la actualidad, es muy similar al mostrado desde sus primeros años. Sin embargo, su perfil de cliente es absolutamente diferente al original ya que se ha convertido en un local histórico, visitado por algunos clientes habituales y, principalmente, por turistas en busca de respirar el ambiente anacrónico del local.

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